Eleonora Badilla Saxe
Este artículo lleva un anglicismo por título, porque no he encontrado una palabra en español que contenga todos los conceptos que tiene “networking”. A veces me pasa viceversa: por ejemplo, no conozco las palabras en inglés para madrugar o para estrenar, y entonces debo usar varias palabras para explicar a lo que me refiero: “get up early” o “wear or use for the first time”.
Como quiero referirme a la riqueza de conceptos que encierra “networking”, tendré que utilizar muchas palabras. Desde una perspectiva técnica, el diccionario nos dice que quiere decir conectar a la red, o difundir por la red de emisoras. Y más allá, en los ámbitos sociológicos, políticos, académicos y empresariales, tiene significados muy adecuados y pertinentes para la época en la que vivimos. “Networking” contiene, por lo menos los siguientes significados: hacer contactos; cultivar relaciones; crear redes de contactos; relacionamiento con colegas u homólogos; creación de sinergias. Por eso, aún quienes preferimos utilizar palabras castizas, en este caso, hemos adoptado el anglicismo.
Tanto desde una perspectiva profesional, académica o personal, sabemos la importancia del “networking” en la actualidad. El atractivo de muchas actividades se multiplica, tanto por el valor de su fondo, como por el potencial de las relaciones que se pueden establecer con otros asistentes. Tal es el caso, para poner solamente un ejemplo de las reconocidas conferencias TED (Tecnología, Entretenimiento y Diseño) que abren la oportunidad para escuchar ponencias innovadoras por parte de personas expertas, y ofrecen tiempo de calidad para el “networking”, considerándolo parte consustancial del evento. Más aún, muchas veces asistimos a lugares, conferencias, reuniones, no porque tengamos interés en sí mismas, sino porque sabemos el valor que tiene el encontrarnos, conversar y establecer relaciones con las otras personas que estarán allí. He tenido la experiencia de quedarme en un evento, que a la postre consideré aburrido, esperando poder conversar y encontrar sinergias con otras personas allí presentes. El “networking” se torna especialmente interesante en contextos internacionales donde convergen diversas culturas y cosmovisiones. Es interesante agregar que, el “networking” además genera posibilidades emergentes, que nacen allí mismo, que no estaban en agenda, pero que la sinergia entre participantes promueve.
Debo suponer que la Asamblea General de Organización de las Naciones Unidas ONU cumple con el propósito de dar voz y poder escuchar a líderes de todas partes del mundo, así como con brindar la oportunidad de hacer “networking” con representantes de tantos diversos países, especialmente con quienes que se comparten propósitos y fines. Intuyo que (como pasa en eventos académicos o empresariales), reuniones emergentes, fuera de la agenda surgen en el momento de los intercambios, muchas de las cuales terminan siendo de vital importancia para las personas o países representados.
Por eso me sorprendió cuando la Presidenta de nuestro país, desde julio pasado dijo que no asistiría a la Asamblea General de la ONU, indicando que estaba ocupada y que la ONU le ha quedado debiendo al país.
Pensé: ¿y el “networking”, que es una de las partes más importantes de los eventos?
Hoy pienso que si la Asamblea General de la ONU y su “networking” , hubiesen sido del interés de la Presidenta, ella hubiese estado en Nueva York para asistir a reuniones programadas pero que contaron con asistentes importantes de última hora, e incluso a reuniones emergentes – fuera de agenda – de interés estratégico para el país.
Si tan solo la presidenta le hubiese dado el valor que tiene el “networking”, tal vez ella sería quien estaría representando al país con su discurso el próximo lunes; aún tendríamos canciller; y nos hubiéramos ahorrado el papelón internacional.
Bueno, eso en el caso de que lo que se ha dicho sobre la destitución del canciller sea toda la verdad.
Publicado en https://delfino.cr/2026/09/networking